El imaginario popular a menudo asocia el concepto de inteligencia artificial en robots del futuro capaces de llevar a cabo tareas complejas, de entender nuestras emociones y de empatizar con nuestros sentimientos.

Más allá de robots de aspecto humanoide, buena parte de los productos y servicios fruto de la investigación aplicada en inteligencia artificial se parecen más al inteligente sistema operativo de la película Her que el robot de la mítica película de Steven Spielberg AI. O dicho de otro modo, ahora también se trata de que nuestro móvil sea capaz de proponernos llamar a nuestro mejor amigo cuando detecte que estamos tristes. La computación afectiva es el último gran paso de la inteligencia artificial.

La carrera por desarrollar productos y servicios que se adelanten a nuestras necesidades y que nos propongan soluciones personalizadas según nuestros intereses y emociones en tiempo real es frenética. Empresas como Google y Amazon dedican buena parte de la investigación en este ámbito con el objetivo de mejorar y hacer más eficientes los productos actuales.

Precisamente, el gigante estadounidense será una de las empresas participantes en el Eurecat Mobile Forum, que tendrá lugar en Barcelona los días 29 y 30 de noviembre. El congreso centrará buena parte de la temática de las sesiones en mostrar productos y servicios de AI en movilidad y para el móvil.

La empresa Google estará representada por Daniel Sieberg, autor del libro “Dieta Digital” y director de Media Outreach de la compañía. En su ponencia, Sieberg proporcionará estrategias para ser más eficientes gracias de la inteligencia artificial. El experto también hará una demo del juego “Quick Draw”, basándose en el uso de inteligencia artificial.

Por otra parte, el Eureca Mobile Forum también contará con la participación de Microsoft e IBM en una sesión temática sobre inteligencia artificial aplicada al móvil. En esta sesión, mostrarán el potencial de la computación afectiva aplicada al reciente desarrollo de los asistentes personales Cortana y Watson respectivamente, capaces de mantener con los usuarios conversaciones más o menos naturales.

Medir emociones, interpretarlas y simularlas permitirá que pronto nuestros teléfonos interpreten con grandes precisión nuestros gestos o nuestra forma de hablar y que el teléfono responda en consecuencia. ¿Llamarás a tu mejor amigo cuando estés triste?