BIOSAL EURECAT

Aplicación de biochar en agricultura regenerativa.

BIOSAL aplica el carbón vegetal o biochar en la agricultura regenerativa, fomentando la bioeconomía circular y mejorando la salud del suelo.

Esta iniciativa aborda retos ambientales significativos como la baja calidad del suelo, la dependencia de fertilizantes químicos y la gestión ineficiente de residuos orgánicos y forestales.

El biochar, producido mediante pirólisis de restos vegetales, tiene la capacidad de mejorar la calidad del suelo, aumentar la biodiversidad edáfica y reducir la necesidad de inputs químicos. Además, contribuye a la mitigación del cambio climático mediante la captura de carbono y la mejora de la estructura del suelo.

El proyecto evalúa las propiedades del biochar y otras enmiendas orgánicas según la normativa vigente, así como cuantifica su impacto en indicadores físicos, químicos y biológicos del suelo, incrementando la productividad agrícola.

Los resultados esperados por BIOSAL incluyen un aumento de la capacidad de retención de agua del suelo, un incremento de la biodiversidad microbiana y de la productividad agrícola y la promoción de prácticas agrícolas más sostenibles y menos dependientes de químicos.

El consorcio de BIOSAL está liderado por la Fundación Drissa, coordinado por el Clúster de Bioenergía de Cataluña (CBC) y cuenta con la participación de Eurecat a través de la Unidad de Agua, Aire y Suelos (WAS) y de la cooperativa Idària.

Datos generales

Proyecto

BIOSAL – Aplicación de biochar en agricultura regenerativa: fomento de la bioeconomía circular para mejorar la salud del suelo

Programa y convocatoria

Proyecto financiado por la convocatoria de grupos operativos de la Asociación Europea para la Innovación en materia de Productividad y Sostenibilidad Agrícolas (AEI-Agri) (intervención 7161), en el marco del Plan Estratégico de la PAC 2023-2027.

ODS relacionados

Mejora de la productividad agrícola: BIOSAL promueve prácticas agrícolas más sostenibles que pueden aumentar la producción de alimentos mediante la mejora de la salud del suelo, con un incremento de la biodiversidad microbiana y una mayor capacidad de retención de agua en el suelo. Estas mejoras pueden contribuir a aumentar la eficiencia de la agricultura y garantizar la seguridad alimenticia.

Bioeconomía circular: el proyecto promueve la gestión sostenible de residuos orgánicos y forestales mediante su conversión a biochar, material útil para la mejora del suelo. Esto contribuye a una economía circular, reduciendo residuos y mejorando la sostenibilidad de los procesos agrícolas.

Disminución del uso de fertilizantes químicos: el uso del biochar en la agricultura regenerativa reduce la dependencia de fertilizantes químicos, impulsando una producción agrícola más limpia y responsable.

Captura de carbono: el biochar tiene la capacidad de capturar carbono, contribuyendo así a la mitigación del cambio climático. Además, la mejora de la estructura del suelo favorece un mejor almacenamiento de CO₂ y nitrógeno en el suelo, reduciendo las emisiones de gases de efecto invernadero.

Promoción de prácticas agrícolas más sostenibles: el proyecto fomenta el uso de técnicas regenerativas que pueden ayudar a reducir el impacto ambiental de la agricultura convencional.

Mejora de la biodiversidad edáfica: el uso del biochar aumenta la biodiversidad microbiana del suelo, creando un ecosistema más saludable y resiliente. Esto contribuye a la regeneración de los suelos y la conservación de los ecosistemas terrestres, así como a la promoción de prácticas agrícolas respetuosas con el medio ambiente.

Mitigación de la degradación del suelo: el proyecto aborda los retos relacionados con la baja calidad del suelo, lo que contribuye a la conservación y mejora de los ecosistemas terrestres.