La directora de Tecnología e Investigación de Eurecat, Myriam García-Berro, y la directora del Área Digital del centro tecnológico, Lali Soler, han sido reconocidas este mes de octubre como Mujeres Referente TIC 2026, unos galardones del Instituto Más Mujeres que distinguen a profesionales con trayectorias, especialidades y miradas muy diferentes, pero que comparten una contribución común dirigida a transformar el sector tecnológico desde su conocimiento, liderazgo y experiencia. En esta entrevista, nos comparten su visión sobre el talento y la capacidad de generar conexiones para poder multiplicar el impacto de la innovación tecnológica en las empresas y en el conjunto de la sociedad.

Myriam, tienes más de 25 años de experiencia liderando estrategia tecnológica y corporativa, innovación y transferencia en I+D en entornos industriales. ¿Cuál es la clave para llevar adelante con éxito proyectos tecnológicos complejos?

Para dirigir proyectos complejos y situaciones de incertidumbre, se necesitan altas dosis de colaboración y la capacidad de desarrollar nuevas tecnologías, sumando ideas, talento, infraestructuras tecnológicas y conocimientos diferenciales. Se trata de potenciar la capacidad de utilizar la tecnología para incrementar la competitividad del tejido productivo y contribuir a generar de nuevo, a partir de la creación de nuevos activos tecnológicos, productos y procesos para apoyar a la industria, para que esté completamente digitalizada y sea más eficiente y sostenible.

¿Cómo se trabaja la innovación desde esta perspectiva?

Actualmente, todos los sectores requieren un alto nivel de multidisciplinariedad tecnológica. También necesitan empezar a tener en cuenta innovaciones que sabemos que tendrán un gran impacto a medio plazo, como son la computación cuántica, la IA agéntica, la descarbonización o la robótica cognitiva. Desde Eurecat, abordamos estas tecnologías de forma pluridisciplinar, pero también en colaboración con todo el ecosistema de investigación y empresarial, para poder dar forma a soluciones solventes y escalables que tengan impacto real. Para conseguirlo, contamos con grupos de alto rendimiento, con diferentes conocimientos tecnológicos y con infraestructuras altamente especializadas.

Lali, con más de 20 años de trayectoria en tecnología, innovación y transformación digital, combinas dirección, investigación aplicada y docencia ejecutiva, con un perfil diferencial que une profundidad tecnológica, visión de negocio y capacidad para convertir la innovación en impacto. ¿Cuál es la manera de avanzar en innovación tecnológica?

La mejor manera de predecir el futuro es crearlo. Por eso, acompañamos a las empresas en su transición hacia la digitalización, facilitando que estén en todo momento cumpliendo la legislación europea. De esta manera, podemos avanzar muy rápidamente y acompañar a las empresas con garantías en la incorporación de tecnologías como la inteligencia artificial, la inteligencia artificial física o la computación cuántica.

Actualmente, diriges el Área Digital de Eurecat, ¿cuál es la fórmula para conseguir resultados en proyectos altamente exigentes y complejos?

El equipo del Área Digital de Eurecat ha desplegado más de 500 proyectos de inteligencia artificial con grandes corporaciones y con pequeñas y medianas empresas, que han contribuido a catalizar la transformación digital del tejido empresarial, desde la optimización y la mejora de los procesos industriales y la personalización de productos hasta servicios relacionados con la eficiencia, la sostenibilidad, la predicción de riesgos y la ciberseguridad. En este punto, el Reglamento de Ciberresiliencia ya obliga a los fabricantes de productos con elementos digitales a notificar vulnerabilidades explotadas e incidentes graves y, a partir de diciembre de 2027, exigirá que estos productos sean seguros por diseño durante todo su ciclo de vida. Por su parte, la directiva NIS2 amplía las obligaciones a sectores enteros, incluidos sus proveedores y, aunque España todavía no la ha transpuesto, los clientes europeos ya la trasladan a las cadenas de suministro. El Reglamento de IA, además, debe fijar requisitos de robustez y ciberseguridad para los sistemas de alto riesgo. Adaptarse de manera gradual a este marco evitará perder posición y mercado.

¿Cómo ha sido esta evolución?

En los primeros años, el uso de los datos y ordenarlos era crucial para que se pudieran, primero, sacar conclusiones y, posteriormente, hacer modelos predictivos. Estos fueron los primeros servicios que ofrecimos por parte de Eurecat. Recuerdo que estaban muy enfocados en que la empresa lo pudiera implantar de manera ágil, entendiendo exactamente qué hacían, de manera que pudieran empezar a sentar las bases de la adopción de la inteligencia artificial. A partir de aquí, la inteligencia artificial ha ido creciendo. Hemos estado muchos años ofreciendo servicios de inteligencia artificial estrecha que, en este caso, es Machine Learning, Deep Learning o Reinforcement Learning, para resolver diferentes problemas empresariales, siempre predictivos. Actualmente, estamos trabajando mucho en IA Generativa y la IA Agéntica, para empresas que quieren tener sus propios sistemas de gestión del conocimiento o para empresas u organizaciones que quieren generar nuevos productos, servicios o procesos de producción innovadores.

Myriam y Lali, ¿cuál es el enfoque de Eurecat para ofrecer soluciones tecnológicas reales al tejido productivo y empresarial?

Estar cerca de las empresas, con una fuerte cobertura territorial, escuchar su día a día, conocer su sector, sus retos actuales y futuros, conocer cómo les pueden afectar los cambios tecnológicos acelerados y la nueva composición geopolítica. A partir de aquí, ofrecemos soluciones multitecnológicas para que las empresas puedan anticiparse a las necesidades de sus clientes y del mercado. Contamos también con infraestructuras tecnológicas de primer nivel en esferas emergentes, como la robótica, las ciencias ómicas, la inteligencia artificial física, la descarbonización y la computación cuántica. En este último ámbito, estamos creando el QuantIA Lab, que será una infraestructura pionera con la que experimentaremos y generaremos conocimiento en colaboración con otros agentes del ecosistema internacional y nacional. Este laboratorio dispone de un digital annealer capaz de abordar problemas de optimización de hasta 100.000 variables, un emulador de puertas cuánticas de 34 qubits y un clúster de computación de altas prestaciones. Nuestro objetivo siempre es trabajar y generar impacto junto con las empresas, porque el futuro exige continuar sumando talento, conocimiento y capacidades tecnológicas, reforzando la colaboración con el ecosistema de innovación y el tejido empresarial para convertir los grandes avances científicos y tecnológicos en nuevas oportunidades de crecimiento, competitividad y progreso.