«Queremos dotar a los profesionales involucrados en procesos de investigación aplicada con herramientas para elegir los proyectos con mejor retorno»

¿Cómo podemos sacar rendimiento económico de la inversión realizada en investigación aplicada? Este es uno de los retos para muchos departamentos de I+D de empresas y de instituciones. Según los últimos datos del clúster CataloniaBio y la base de Dow Jones, los laboratorios biotecnológicos catalanes ya están en el blanco de las principales inversiones de capital riesgo. Se demuestra, así, que la investigación aplicada es rentable y contribuye a marcar distancias con los competidores.

Hablamos sobre este tema con Oriol Alcoba, director de valorización de Eurecat y coordinador del curso de Valorización tecnológica: del prototipo al mercado (inscripciones abiertas) que ofrece el centro tecnológico catalán. El programa contempla las principales pautas para llevar la investigación al mercado y conseguir un rendimiento económico.

 

Cuando hablamos de valorización, ¿a qué nos referimos?

La valorización es un conjunto de procesos dirigidos a incrementar el valor económico de la investigación, convirtiendo los resultados en productos viables e industrializables y maximizando las posibilidades de aceptación en el mercado. La valorización es un aspecto clave, ya que los proyectos de investigación conllevan un cierto nivel de riesgo e incertidumbre sobre los resultados y, al fin y al cabo, son inversiones (a menudo grandes y a largo plazo) que hay que rentabilizar.

¿Cuáles son los primeros pasos a seguir para valorizar un producto tecnológico?

Para empezar, es fundamental identificar las oportunidades reales de mercado de acuerdo con la tecnología desarrollada internamente. Por otra parte, hay que considerar si la tecnología sobre la que queremos trabajar está suficientemente madura, habiendo superado las fases de investigación (niveles avanzados de TRL, índice que mide el grado de madurez de la tecnología), de modo que ya podemos entrar en una fase de desarrollo de producto. Toda esta primera aproximación es lo que llamamos scouting: identificamos las tecnologías desarrolladas internamente, el grado de apropiación (si es protegible, por ejemplo, a través de patentes) y su potencial de mercado.

La segunda fase es la de desarrollo de producto. ¿Qué es prioritario?

En la fase de desarrollo de producto, una vez identificadas las tecnologías sobre las que queremos trabajar, a menudo nos encontramos con un grado importante de incertidumbre sobre su aceptación en el mercado, pues éste no conoce la tecnología. Es complejo aplicar técnicas estándar de medida del retorno de la inversión. Por otro lado, también hay que tener en cuenta que las tecnologías disruptivas pueden ser aplicadas en multitud de mercados muy diferentes (el grafeno puede tener aplicaciones médicas, de electrónica de consumo, etc.). Es necesario aplicar metodologías específicas para maximizar las probabilidades de éxito de los nuevos productos o soluciones basadas en la tecnología. En este sentido, el diseño e implementación de un prototipo y, posteriormente, un «producto mínimamente viable», nos permitirá iterar nuestra solución en el mercado, obteniendo un feedback valioso para ir adaptándolo a las necesidades de los clientes.

¿Cuál es la otra tarea relevante en la fase de desarrollo de producto?

Aunque estamos gestionando procesos tecnológicos, hay que saber cuál es nuestro modelo de negocio, cómo es nuestro mercado óptimo y cuáles serán los criterios de compra de los clientes potenciales de esta tecnología. Una vez hecho el análisis, se debe generar un plan de negocio que contemple los aspectos fundamentales para introducir el resultado de la investigación como un producto. Los aspectos más estándar de generación de un plan de negocio son importantes, pues plantean las preguntas que debemos responder para llevar a la práctica el lanzamiento del producto (recursos, organización, forma jurídica, estrategias de marketing, etc.)

¿Qué más pueden aprender los profesionales de centros de investigación?

El curso está enfocado a minimizar las incertidumbres a la hora de impulsar proyectos de I+D que puedan tener llegada al mercado. Queremos dotar a los profesionales implicados en procesos de investigación aplicada de herramientas para medir y elegir los proyectos que pueden tener un mejor retorno para maximizar las posibilidades de éxito de la investigación.

Por ejemplo, en la formación ponemos énfasis en el hecho de llegar a acuerdos con empresas en el transcurso del proceso de valorización para obtener feedback del producto (en este tipo de proyectos a menudo cuesta de conseguir porque introducimos productos muy innovadores). Si no te lo planteas, estarás en un camino largo y pesado en el que puedes dejar de lado funcionalidades que los clientes reclaman.

En definitiva, los profesionales del mundo de la investigación tienen entre manos lo más preciado para el éxito empresarial: elementos de diferenciación estratégica (en este caso, basados en la tecnología). Lo que les ofrecemos son las herramientas para rentabilizar este «activo» en el mercado, en una aproximación alternativa, diferente a los tradicionales servicios de investigación a las empresas.

¿Por qué es importante invertir en I+D?

Aunque, a nivel empresarial, no existe una correlación directa entre el nivel de inversión en I+D y el éxito de mercado, este hecho se debe a que, analizados aisladamente, los proyectos conllevan un elevado riesgo de fracaso (técnico, operativo y de mercado). Por tanto, las empresas y los centros de investigación deben tener una cartera diversificada de proyectos de I+D (a corto y medio plazo, en volumen de inversión, en tipología de mercados potenciales, etc.). De este modo, de forma similar a lo que hacen los fondos de capital riesgo, a nivel agregado disminuimos el riesgo y mejoramos nuestras posibilidades de éxito. De forma similar, los países que más invierten en investigación aplicada e innovación, son aquellos que son más competitivos.

Más información:

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Inscripciones: a través del teléfono +34 935 944 700 o del correo electrónico formacion@eurecat.org