La pandemia de la Covid-19 ha definido nuevos contextos híbridos donde las competencias digitales “son la clave para desbloquear las oportunidades presentes y futuras”, dado que sin estas capacidades “hay toda una serie de oportunidades profesionales, personales, laborales, asociativas y de muchos tipos que no se pueden disfrutar”, por lo que “no solo es una rendija, sino que serán fundamentales para poder disfrutar de una ciudadanía de pleno derecho”.

Así lo ha expuesto hoy la doctora en Sociología e investigadora del Instituto de Innovación Social de ESADE, Liliana Arroyo, en la segunda edición del Congreso de Competencias Digitales celebrada en formato virtual, bajo el título “Ciudadanía digital en tiempo de pandemia”.

De acuerdo con Arroyo, “las competencias digitales no van de habilidades instrumentales, sino que es cuestión de poder entender cómo funciona el entorno digital para poder ponerlo al servicio de los propios propósitos individuales o colectivos”.

Gracias a las herramientas digitales, la ciudadanía “puede situarse en el centro de la innovación, del desarrollo, en el centro de las tomas de decisiones, de la elaboración de políticas públicas y, todo ello, puede hacer que unos entornos digitales basados ​​en diseño universal sean mucho más inclusivos y le ofrezcan un rol mucho más activo, mucho más proactivo y mucho más protagonista de lo que ha tenido hasta ahora”.

La segunda edición del Congreso de Competencias Digitales ha reunido a expertos para abordar las habilidades y competencias digitales necesarias en el contexto actual marcado por la Covid-19, que ha hecho que múltiples actividades e interacciones se hayan trasladado a entornos online.

El evento, organizado por el Departamento de Políticas Digitales y Administración Pública de la Generalitat de Catalunya, Barcelona Activa, agencia económica y local del Ayuntamiento de Barcelona, ​​la Universitat Oberta de Catalunya (UOC) y Blanquerna-Universitat Ramon Llull, con la colaboración del centro tecnológico Eurecat y de Mobile World Capital Barcelona, ​​ha debatido sobre los marcos de referencia de las competencias digitales; la brecha digital y las desigualdades, y el bienestar y la seguridad digital.

En este sentido, la directora general de Sociedad Digital del Departamento de Políticas Digitales y Administración Pública, Joana Barbany, ha incidido en que “la pandemia ha evidenciado que formar parte de la sociedad digital no es una opción: quien hoy queda excluido, queda al margen de la sociedad”.

Por ello, ha destacado, “la capacitación en competencias digitales, con herramientas como la acreditación ACTIC impulsada por la Generalitat desde hace ya 11 años, se debe poner en el centro, para alcanzar una ciudadanía digital apoderada, comprometida y competente que contribuya en la construcción de una nueva sociedad digital mucho más justa y equilibrada en beneficio del bienestar de todas y todos”.

En este sentido, Barbany ha puesto el énfasis en el decreto aprobado hace unos días por el Govern por el que se regula la acreditación ACTIC y el procedimiento para obtenerla, que potencia el modelo descentralizado de la acreditación y consolida el rol que debe tener la ciudadanía para afrontar los retos de la nueva Sociedad Digital.

“La pandemia ha evidenciado la importancia creciente de la digitalización en todos los ámbitos de nuestra vida, y de hecho hemos aprovechado su potencial pero a la vez ha evidenciado, con más fuerza, la brecha digital. Será trabajo de todos, y lo vamos a liderar desde el ayuntamiento, lograr la inclusión digital y no dejar a nadie atrás. La capacitación digital es uno de los instrumentos más importantes para facilitar que, el buen uso de la tecnología y de internet, facilite la transformación y empoderamiento personal”, ha remarcado el Comisionado de Innovación Digital, Administración Electrónica y Buen Gobierno del Ayuntamiento de Barcelona, ​​Michael Donaldson.

Desde la perspectiva de FPCEE Blanquerna-Llull, las universidades “deben ser ejemplo y modelo de un buen uso de las tecnologías digitales y de sus competencias asociadas”, en un contexto como el actual en el que “se ha hecho muy evidente la necesidad de tratar seriamente esta temática”, dado que “la pandemia ha hecho emerger los déficits que tenemos alrededor de los conocimientos y las destrezas tecnológicas”. En este sentido, FPCEE Blanquerna-Llull destaca la importancia de haber incorporado la acreditación de competencias en tecnologías de la información y la comunicación ACTIC dentro de las propias titulaciones universitarias.

Por su parte, el director general de Barcelona Activa, Félix Ortega, ha recordado que desde el Cibernàrium se lleva más de 20 años fomentando la adquisición de competencias digitales y promoviendo la formación tecnológica para todos: “Nuestro propósito ha sido y es dotar una gran parte de la ciudadanía de Barcelona de habilidades digitales suficientes para afrontar el reto de la rápida transformación social, económica y digital. Tenemos la convicción de que contribuimos de forma activa a la construcción de una sociedad más próspera y competitiva. En un ejemplo, 160.000 personas han hecho uso del servicio del Cibernàrium en el siglo XXI para estar al día de la tecnología, tan importante hoy tanto para la vida profesional como para la vida cotidiana”. Desde Barcelona Activa, se ha querido transmitir el mensaje de que “ser digitalmente competente es un mecanismo de inclusión social, pero también es una de las palancas impulsoras hacia la innovación de cualquier ámbito”. Por ello, Félix Ortega ha recordado que “la existencia de políticas públicas como promover la participación de la ciudadanía en la sociedad digital permiten que la ciudad tenga herramientas y el talento necesario para consolidar el hub y el ecosistema tecnológico que es hoy en día Barcelona”.

Desde la UOC, la vicerrectora de Competitividad y Empleabilidad, Àngels Fitó, ha expuesto que, desde los inicios de la creación de esta universidad digital, hace 25 años, “ya pusimos el foco en el rol capacitador en cuanto al uso de las tecnologías incorporando una asignatura de Competencias TIC en los grados y en la que, desde 2014, se certifica mediante la equivalencia con el nivel medio de la ACTIC”. Fitó ha añadido que “una parte significativa de nuestra investigación y transferencia ha sido profundizar en el alcance de este proceso capacitador trabajando en el contexto catalán, europeo e internacional (re) definiendo por un lado, los marcos de referencia de las competencias digitales y por otro lado, en los momentos de excepcionalidad como los que hemos sufrido y estamos sufriendo ayudar a otras instituciones educativas a adaptar lo mejor posible sus procesos docentes”.

La investigadora senior del Centro Común de Investigación, Unidad de Capital Humano y Empleo de la Comisión Europea, Clara Centeno; el jefe del Servicio de Inclusión y Capacitación Digital de la Generalitat de Catalunya, Ricard Faura; la profesora asociada de los Estudios de Psicología y Ciencias de la Educación de la UOC e investigadora del grupo de investigación Edul@b, sobre Educación y TIC, Teresa Romeu, y el profesor titular de Blanquerna-URL e investigador responsable de la línea eduTIC del grupo de investigación PSITIC de Blanquerna-URL, Miquel Àngel Prats, han abordado los marcos de referencia de las competencias digitales.

Por su parte, la técnica de investigación de la Fundación Ferrer i Guàrdia Sandra Gómez; el comisionado de Innovación Digital, Administración Electrónica y Buen Gobierno, del Ayuntamiento de Barcelona, ​​Michael Donaldson, y la senior Manager de Consultoría en KPMG, Marta Bricall, han tratado sobre la brecha digital y las desigualdades.

En el ámbito del bienestar y la seguridad digital, han intervenido la impulsora de Learn to Check, Nereida Carrillo; el especialista en contenido educativo de Common Sense Education, Daniel Vargas, y la técnica del Área de Estudios e Investigación del Consell de l’Audiovisual de Catalunya Davínia Ligero.