El centro tecnológico Eurecat ha ampliado sus capacidades tecnológicas para dar apoyo integral a toda la cadena de valor textil circular, desde el diseño y el desarrollo de la fibra hasta el reciclaje y la reutilización, con especial atención a la cobertura de todas las etapas de la innovación en este campo, un ámbito que se calcula que puede crecer hasta 31.000 millones de euros en 2030 en Europa y generar alrededor de 90.000 puestos de trabajo.

Eurecat ha presentado en la feria Techtextil, que se ha celebrado en Frankfurt esta semana, sus conocimientos para la transformación del sector textil, a partir de soluciones completas de reciclaje que abarcan el reciclaje mecánico, químico y el enzimático, además de procesos termoquímicos, tratamientos de aguas residuales, recuperación de productos químicos, valorización energética y pirólisis, con el objetivo de cerrar el círculo de los materiales textiles.

El centro tecnológico ha mostrado también nuevas tecnologías para el desarrollo de fibras poliméricas de origen sintético, recicladas o de origen renovable y de fibras regeneradas de polímeros naturales, celulosa, alginato, quitosan, para la fabricación de alternativas de fibra sostenibles.

También da apoyo al diseño y desarrollo de estructuras textiles complejas con varios métodos de producción de tejidos y tecnologías y es puntero en tecnologías que permiten la hibridación de materias para mejorar el rendimiento y la funcionalidad.

Diseño y desarrollo de productos y fabricación cero defectos

Eurecat es experto en el desarrollo de conceptos, en la optimización de la funcionalidad, la estética, el ecodiseño y la evaluación del ciclo de vida, así como en reciclabilidad, en diseño sostenible y en mejora de la durabilidad para garantizar que los productos cumplan los requisitos del mercado y los medioambientales.

Además, Eurecat ha constituido, junto con la empresa fabricante de maquinaria textil Canmartex, la spin-off Aracne, que ha desarrollado un sistema que predice imperfecciones que se producen en las máquinas circulares de género de punto provocadas por el estado de componentes críticos de la máquina, como son las agujas y las platinas, de forma que permite reducir los defectos de producción en más de un 60 por ciento, disminuyendo el desperdicio de materia en el proceso de fabricación y, por lo tanto, el impacto ambiental.