Los Contaminantes Emergentes (CECs) son invisibles pero representan un desafío creciente por sus posibles efectos nocivos en nuestros sistemas de agua. Desde residuos farmacéuticos hasta químicos industriales, estas sustancias atraviesan los tratamientos convencionales y terminan en ríos, lagos e incluso en el agua potable. Aunque el problema es complejo, existen soluciones, sobre todo cuando ciudadanos, investigadores y responsables políticos trabajan juntos.

Como parte de la campaña de concienciación #PRISTINEWaterResilientFuture, hablamos con Mireia Marcé, coordinadora del proyecto en ACCIONA, sobre qué son los CECs, por qué importan y cómo este proyecto europeo combina tecnología innovadora y participación pública para enfrentarlos.

¿Qué son los contaminantes emergentes y por qué importan?

Los contaminantes emergentes (CECs) son sustancias de origen antropogénico que, aunque se encuentran en bajas concentraciones, pueden representar un riesgo para el medio ambiente y la salud humana. Incluyen residuos farmacéuticos, productos de cuidado personal, pesticidas y químicos industriales que se acumulan en entornos acuáticos. Los tratamientos de agua convencionales no los eliminan completamente, por lo que se necesitan tecnologías innovadoras y estudiar su impacto ambiental. Como ciudadanos, debemos ser conscientes de sus efectos y saber cómo reducir su presencia en el agua.

¿Cuál es el objetivo principal de LIFE PRISTINE y qué está haciendo el proyecto para abordar esta problemática?

LIFE PRISTINE trabaja con tecnologías sostenibles e innovadoras para eliminar los CECs de aguas residuales y potables. Nuestra misión social es informar e involucrar al público para que comprendan cómo sus acciones diarias contribuyen a la presencia de estos contaminantes y qué podemos hacer para reducir emisiones en nuestros hogares y ciudades.

¿Por qué es tan importante concienciar a la ciudadanía en un proyecto como LIFE PRISTINE?

Porque la tecnología por sí sola no es suficiente, y las pequeñas acciones de los ciudadanos pueden tener un gran impacto. Es necesario un cambio en la forma en que las personas piensan sobre sus hábitos de consumo y su papel en la protección del medio ambiente. Cuando el público entiende cómo los CEC viajan desde nuestro hogar hasta el entorno, nos convertimos en parte de la solución. Nuestra campaña de concienciación ayudará a reducir esta brecha ofreciendo información clara, accesible y consejos prácticos para minimizar la emisión de CEC al entorno.

¿Qué hábitos pueden adoptar las personas para reducir la liberación de CECs en nuestro entorno?

Hay varias acciones sencillas que pueden marcar una gran diferencia. Por ejemplo:

  • Nunca tires medicamentos caducados o no utilizados por el váter o el desagüe. En su lugar, llévelos a un punto de recogida en la farmacia.
  • Elige productos de limpieza e higiene personal ecológicos siempre que sea posible, ya que suelen contener menos sustancias persistentes.
  • Evita el uso excesivo de productos como desinfectantes, antibacterianos y cosméticos sintéticos, que a menudo contienen compuestos resistentes.
  • Lava la ropa solo cuando sea necesario, utilizando detergentes con certificaciones medioambientales y, siempre que sea posible, a baja temperatura. Las telas sintéticas pueden liberar microplásticos y residuos químicos durante el lavado.
  • Sé consciente de lo que cae por el desagüe: todo, desde tintes para el cabello hasta aguas residuales del lavado de coches, puede acabar en los cuerpos de agua naturales.

¿Qué legado esperan que deje LIFE PRISTINE?

Espero que dejemos tanto una solución tecnológica probada como una sociedad más informada y proactiva. Queremos demostrar que es posible reducir la presencia de CEC en el agua—mediante la innovación, la colaboración y la responsabilidad individual. El agua limpia es esencial para la vida, y protegerla es un compromiso compartido.