El centro tecnológico Eurecat participa en un proyecto europeo para restaurar la costa y adaptarla a los efectos del cambio climático. Se trata de un plan de choque para los próximos cuatro años, financiado por la Unión Europea dentro de las políticas del Pacto Verde Europeo (Green Deal) y liderado por el Laboratorio de Ingeniería Marítima (LIM) de la UPC, que incluye proyectos piloto en el Delta de l’Ebre y en otros puntos del Mediterráneo, el Báltico, el mar Negro y el mar del Norte.

Las regiones costeras están experimentando una degradación progresiva y riesgos crecientes debido a la acción humana, como los impactos de las tormentas marinas y la subida del nivel del mar. Tienen las densidades de población más altas del mundo y se están desarrollando y urbanizando más rápidamente que las regiones del interior. Sin embargo, también se encuentran entre los entornos más productivos y biodiversos con un potencial de almacenamiento de carbono importante y, a menudo, subestimado, que es el carbono azul costero, capturado por los ecosistemas costeros.

Ahora, el proyecto europeo Large Scale RESToration of COASTal Ecosystems through Rivers to Sea Connectivity (REST-COAST) se plantea reducir los riesgos costeros, mejorar la biodiversidad y secuestrar más carbono para mitigar los efectos del cambio climático. Un plan de acción a cuatro años vista para restaurar la costa que quiere ser replicable y escalable a otras costas del planeta. El proyecto, iniciado este mes de octubre y financiado con 18,4 millones de euros dentro del programa europeo Horizon2020, pretende desarrollar una protección costera ‘descarbonizada’ con una contribución a la mitigación del clima mediante la captura del carbono azul en los ecosistemas costeros y marinos, que es altamente eficiente si se compara con otros ecosistemas terrestres.

REST-COAST, liderado por el investigador Agustín Sánchez-Arcilla, director del Laboratorio de Ingeniería Marítima (LIM) de la Universitat Politècnica de Catalunya · BarcelonaTech (UPC) y profesor de la Escuela de Caminos, es el único proyecto dentro del Pacto Verde Europeo (Green Deal) centrado en la restauración de la biodiversidad y los servicios ecosistémicos en zonas costeras. Los científicos analizarán 12 puntos críticos de la costa europea en situación de vulnerabilidad, entre los cuales se incluyen tres zonas piloto principales: el Delta de l’Ebre, el Waddensea en el Mar del Norte y la Laguna de Venecia en el Adriático. De manera complementaria, se analizará una laguna en el Báltico, una bahía en el Mar Negro, el delta del Ródano y la bahía de Arcachon en la costa Atlántica francesa, y las costas bajas en Sicilia, en Italia, y Nahal Dalia en la costa de Israel.

Adoptar soluciones basadas en la naturaleza

Los resultados previstos revertirán en avances en la técnica, la financiación y las políticas de restauraciones costeras a gran escala, y conllevarán acciones para desplegar soluciones basadas en la naturaleza. A través de estas soluciones naturales se aumentará la conectividad del sistema río-delta-estuario-costa-mar. Para ello se emplearán los últimos avances en modelado y monitorización, técnicas de restauración de la biodiversidad, nuevos medios de co-financiación y avances en la integración de la gestión y las políticas ambientales y climáticas. Asimismo, se desarrollarán sistemas de alerta temprana, para mejorar la sostenibilidad de la costa y prevenir los impactos de temporales, como los que produjo la tormenta Gloria en el 2020, que se agravarán con una crecida del nivel del mar considerablemente más elevada que el actual.

Un laboratorio climático en el Delta de l’Ebre

Las soluciones para el caso piloto del Delta de l’Ebre se basan en la conectividad rio-delta-costa, en la durabilidad de los recursos sedimentarios, en la restauración de los hábitats costeros y en una monitorización que de apoyo a la gestión de la costa y del río. Concretamente, algunas de las intervenciones previstas son el ‘by pass’ de sedimentos y la amortiguación de la hidro-morfodinámica para contrarrestar los efectos de la subida del nivel del mar y los temporales. Como consecuencia del cambio climático, la subida del nivel del mar, la acción de las olas y otros factores, como las corrientes que se generan al romper las olas, provocan erosión, que se rompa la barra del Trabucador, que la playa sea más estrecha y débil o se cierre progresivamente la garganta del hemidelta norte (El Fangar). Por ello, los científicos desarrollarán medidas basadas en la naturaleza que ayuden a mermar estos efectos.

También se prevé la actuación anticipada mediante el sistema de alertas cuando la previsión indique tormentas extremas y analizar la interacción agua-sedimento-ecosistema bajo condiciones de clima presente y bajo un calentamiento artificial que simule las condiciones de clima futuro, para valorar cómo evolucionarán los servicios ecosistémicos. Este análisis se realizará in situ en el Delta de l’Ebre mediante la instalación de una cabina de control de parámetros ambientales como laboratorio climático temporal.

El proyecto contribuirá a dar una respuesta sostenible a la crisis climática y ayudará a proteger ecosistemas y biodiversidad costeros, únicos y difíciles de restaurar cuando sobrepasan ciertos límites de degradación. En el ámbito europeo, el proyecto incluirá medidas para conseguir una Europa neutra de emisiones contaminantes en el 2050. RES-COAST aglutina a 38 socios de 11 países: Alemania, Bulgaria, España, Francia, Holanda, Italia, Israel, Polonia, Reino Unido, Suiza y Turquía. Los socios españoles son, además de Eurecat, del LIM y el Centro Internacional de Investigación y de Recursos Costeros de la UPC, Albirem; la Universidad Politécnica de Madrid; el Departament d’Acció Climàtica, Alimentació i Agenda Rural de la Generalitat de Catalunya y la Agencia Catalana de l’Aigua (entitad vinculada al Departament); el Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico, y la ONG SEO-Birdlife.