La digitalización de la salud y la telemedicina harán un salto exponencial en su implantación a gran escala, porque la tecnología está madura y la crisis de la Covid-19 ha descubierto de pronto su urgente necesidad. Así lo explica el director de la Unidad Tecnológica de eHealth de Eurecat, Felipe Miralles, en esta entrevista, donde subraya que estos avances permiten aumentar el contacto entre el paciente y el cuidador y los profesionales de la salud, reservando y especializando el contacto presencial para cuando realmente aporta valor. Miralles detalla también que Eurecat tiene experiencias de más de diez años en este ámbito, las cuales se han traducido en proyectos de prehabilitación quirúrgica, de diagnóstico precoz y de valoración funcional de patologías, entre otras aplicaciones.

¿Qué aporta la telemedicina y qué ventajas ofrece, tanto a los médicos como a los pacientes?

La telemedicina permite aumentar el contacto entre el paciente y el cuidador y los profesionales de la salud, reservando y especializando el contacto presencial para cuando realmente aporte valor. Del despliegue generalizado de la telemedicina surgirá un paciente experto y empoderado con atención continuada y unos médicos capaces de tomar decisiones más informadas y precisas, liberando unos y otros de tareas rutinarias y de desplazamientos.

¿Cuál crees que será el impacto de la Covid-19 en su implantación?

La digitalización de la salud llega mucho más tarde que en otros sectores altamente digitalizados, como multimedia, banca o comercio. La crisis de la Covid-19 nos ha cogido poco preparados para hacer prevención, diagnóstico precoz, seguimiento remoto a domicilio y coordinación de niveles asistenciales para evitar los colapsos en los hospitales. Para optimizar esta coordinación y la gestión de la salud, el desarrollo a gran escala de herramientas digitales y de telemedicina son un factor clave, como se ha visto en Corea del Sur y en Singapur. Las barreras que hasta ahora han ralentizado esta implantación ahora se superarán por el impacto de la pandemia.

¿Cuáles serán los pacientes que se beneficiarán más?

Todo tipo de pacientes y la población en general. Especialmente, los pacientes crónicos que requieren asistencia continuada. A continuación, los pacientes que requieren programas de tratamiento de larga duración, como pacientes oncológicos o con intervenciones que implican procesos largos de rehabilitación. Pero la Covid-19 también nos muestra como una actuación coordinada para promover la prevención a toda la población, identificar casos de manera distribuida, gestionar los pacientes leves en su casa, los medios en los ambulatorios y los graves en urgencias y en las UCIs de los hospitales, es una gestión compleja que la telemedicina hará mucho más eficiente y eficaz.

¿Nos podrías dar ejemplos de proyectos concretos de Eurecat en este campo?

Tenemos experiencias de más de diez años en múltiples proyectos y casos de uso. Hace más de cinco años, nos decidimos a implementar dos productos de telemedicina y teleasistencia, como son eKenku y eKauri, que se han ido desarrollando en diferentes entornos, pero que nos han costado hacer despegar en un mercado aún poco receptivo. Mientras tanto, hemos seguido evolucionando modelos y tecnologías: el proyecto Horizont2020 CONNECARE, que ha tenido unos resultados excepcionales y de impacto inmediato como nos ha valorado recientemente la Comisión Europea en su revisión final, nos ha permitido validar tecnología puntera en un estudio clínico conducido en cuatro regiones europeas, entre ellas Lleida y la derecha del Eixample de Barcelona. La madurez tecnológica que estamos logrando la estamos aplicando a proyectos de innovación, transferencia tecnológica y puesta en producción en práctica clínica habitual como eVisió – atención integrada oftalmológica, Paprika – programa trimodal de prehabilitación quirúrgica, CKDSens – diagnóstico precoz y seguimiento de afecciones renales, o WalkTest+ – valoración funcional de patologías que afectan a la movilidad.

¿Te atreverías a hacer un pronóstico sobre cómo será la telemedicina en los próximos 4-5 años?

Ya hay pocas dudas de que la digitalización de la salud y la telemedicina harán ahora un salto exponencial en su implantación a gran escala, porque la tecnología la tenemos madura, y la crisis de la Covid-19 ha descubierto de pronto su urgente necesidad. Aunque esta ya se había hecho evidente para hacer frente a la gestión de la cronicidad derivada del cambio demográfico y el envejecimiento de la población de nuestras sociedades. Por tanto, las barreras que hasta ahora parecían insalvables, como la aceptación de las herramientas tecnológicas por parte de profesionales y pacientes; cuestiones éticas y morales; seguridad, protección y privacidad de datos y comunicaciones; modelos de gestión del cambio; y modelos de negocio; sin obviar su importancia y compleja gestión, ahora se superarán para adecuar nuestros sistemas de salud en el siglo XXI y seguir mejorando la esperanza, pero sobre todo la calidad de vida de todos los ciudadanos.