Los implantes que activan la respuesta celular del cuerpo se podrían empezar a utilizar en seis años

  • El proyecto europeo BIP-UPy, coordinado por Eurecat, ha creado nuevos biomateriales que mejorarán el ámbito de la medicina regenerativa.

  • Esta nueva generación de implantes reducirá el tiempo de hospitalización y los riesgos de los tratamientos actuales de algunas patologías.

  • El proyecto ha durado cuatro años y finaliza con la validación de los prototipos en fase preclínica.

Barcelona, 4 de abril de 2017.- Los primeros implantes biomédicos que activan una respuesta celular terapéutica del cuerpo a nivel local se podrían empezar a usar en seis años gracias al proyecto europeo BIP-UPy, liderado desde Cataluña por el centro tecnológico Eurecat (miembro de Tecnio) y que ha creado tecnologías que abren la puerta al uso de nuevos materiales en el ámbito de la medicina regenerativa.

En concreto, el proyecto, que ha durado cuatro años, ha creado nuevos implantes biomédicos hechos con polímeros bioactivos basados en UreidoPirmidona (UPy), capaces de proporcionar bioactividades específicas en función de las propiedades requeridas por la aplicación clínica.

Este avance permite “aumentar la calidad de vida de los pacientes que padecen aneurismas intracraneales y disfunciones del suelo pélvico”, gracias a una “nueva generación de implantes que reducen el tiempo de hospitalización y los riesgos de los tratamientos actuales”, según destaca Biotza Gutierrez, coordinadora técnica del proyecto.

Los expertos calculan que la incontinencia urinaria afecta entre un 20 y un 40 por ciento de las mujeres, y hasta un 50 por ciento pueden desarrollar prolapso genital femenino, patologías por las cuales se prevé que un 11 por ciento de las mujeres deberán pasar por quirófano en algún momento de su vida. Por otro lado, los aneurismas intracraneales pueden afectar hasta un seis por ciento de la población, con un riesgo de mortalidad que llega al 50 por ciento a causa de hemorragia subaracnoidea (SAH).

En este sentido, el proyecto BIP-UPy también ha permitido predecir la respuesta del cuerpo largo plazo frente esta nueva tipología de implantes, abriendo la puerta a su validación clínica, que se estima que tendrá una duración aproximada de cuatro años.