Los pellets de plástico son pequeños gránulos de plástico, de unos 5mm, aproximadamente, que se utilizan como materia prima en la fabricación de productos plásticos como envases, embalajes para la industria alimentaria y artículos de consumo varios.

Actualmente, están acaparando la atención mediática mundial, abriendo el debate sobre su impacto sobre la salud del ecosistema y sobre todo para la salud humana. Y es que estos pellets pueden degradarse por la erosión mecánica o por la exposición solar y generar partículas cada vez más pequeñas, llamadas microplásticos, que pueden entrar en la cadena trófica, llegando hasta el ser humano. Los microplásticos pueden persistir en el entorno durante mucho tiempo, puesto que no se biodegradan fácilmente. Además, tienen la capacidad de bioacumularse en los tejidos de los seres vivos a medida que se mueven a través de las cadenas alimentarias, aumentando los riesgos para la fauna y también para los seres humanos que se nutren de esos seres vivos.

Las pérdidas de pellets de plástico en el medio ambiente son la tercera fuente de microplásticos y representan el 7-10% de los microplásticos liberados de forma involuntaria en la UE, cuyas estimaciones indican que durante 2019 se perdieron entre 52.140 y 184.290 toneladas de pellets sólo en la UE (equivalente a 2100 y 7300 camiones). Las pérdidas de pellets se deben a las dificultades en su manipulación en las etapas de la cadena de aprovisionamiento, especialmente en la producción (virgen o reciclado), el procesamiento, el transporte y otras operaciones logísticas y de gestión de residuos.

La revisión de la Directiva sobre Agua Potable (RD3/2023), la actualización de la Directiva de Aguas Subterráneas y la Directiva sobre Estándares de Calidad Ambiental, así como la propuesta de revisión de la Directiva sobre Tratamiento de Aguas Residuales, incluyen disposiciones para monitorizar los microplásticos. Sin embargo, todavía se necesita de una metodología de monitorización armonizada, ya que permitirá el desarrollo de estándares de calidad para los microplásticos en aguas. Mientras, y para cubrir la falta de conocimiento relacionada con los riesgos de los microplásticos en el agua potable, la Comisión de la UE presentará, a más tardar en 2029, un informe sobre la posible amenaza a las fuentes de agua destinadas al consumo humano por parte de los microplásticos, abordando también los posibles riesgos para la salud.

Desde Eurecat, implementamos tecnologías para hacer sostenible la cadena de valor de los plásticos y trabajamos, por ejemplo, para mejorar la eficiencia de las instalaciones de tratamiento de aguas para eliminar los microplásticos y evitar su transporte en el medio. Las depuradoras de aguas residuales convencionales (plantas de barro activo típicas) son efectivas en la eliminación de microplásticos de las aguas residuales, con tasas de retención del 80% hasta el 95%, y con pasos adicionales de optimización tecnológica y mejora de proceso, puede llegar a eliminarse hasta el 99% del microplástico.

La Comisión de la EU está proponiendo por primera vez medidas para prevenir la contaminación por microplásticos de la liberación involuntaria de pellets de plástico. La propuesta incluye la definición de mejores prácticas de manipulación, certificación obligatoria y una metodología armonizada para estimar las pérdidas. La propuesta tiene como objetivo asegurarse de que todos los operadores que manipulan pellets en la UE tomen las medidas precautorias necesarias. Se prevé que esto reduzca la liberación de pellets hasta un 74%, contribuyendo a ecosistemas más limpios, ríos y océanos libres de plástico y la reducción de los posibles riesgos para la salud humana. Las medidas comunes en toda la UE también ayudarán a igualar las condiciones para los operadores. Esto, sumado a las iniciativas de reducción de la utilización de plástico desechable y el incremento de reciclaje selectivo, se espera poder contener el impacto de esta contaminación.

Como consumidores, también podemos jugar un papel importante en la reducción del impacto de los pellets de plástico. Podemos optar por productos fabricados con materiales reciclados y biodegradables si tenemos suficiente oferta y hacer un uso sostenible de los mismos. Además, es necesario reciclar de forma adecuada los plásticos que utilizamos para minimizar su acumulación en el medio ambiente.

Sandra Casas
Responsable de la Línea de Investigación de Agua de Eurecat