El centro tecnológico Eurecat apunta a la importancia de impulsar una nueva bioeconomía rural basada en la innovación, la participación y la sostenibilidad, con iniciativas como el desarrollo de un modelo de créditos de carbono para cultivos mediterráneos, el turismo regenerativo y la creación de empleo verde en sectores vinculados a la naturaleza, con el objetivo de preservar los territorios rurales como una de las claves para alcanzar la neutralidad climática.

Coincidiendo con el Día Internacional del Cambio Climático, el director del Centro de Resiliencia Climática, Carles Ibáñez, destaca que “la innovación que impulsa Eurecat quiere garantizar que esta transición sea justa, sostenible y reproducible en otras regiones mediterráneas”.

En esta línea, el proyecto Bioresilmed, liderado por Eurecat, ha desplegado en el delta del Ebro y en el territorio AlVelAl, en el altiplano de Almería, Granada y Murcia, una red de fincas piloto para el fomento de la bioeconomía y la resiliencia climática, y ha implementado un programa de reducción de las emisiones de gases de efecto invernadero, como el metano, en los arrozales costeros, así como de captura de dióxido de carbono en los cultivos leñosos.

“Los paisajes rurales mediterráneos son altamente vulnerables al cambio climático y sufren el abandono de actividades tradicionales y la despoblación. Los humedales costeros, como el Delta del Ebro, están amenazados por la erosión, la salinización y la pérdida de biodiversidad, mientras que los paisajes del interior, como el territorio AlVelAl, se enfrentan a la sequía, la desertificación y los incendios”, explica el director de Soluciones Climáticas y Servicios Ecosistémicos (CLIMSES, por sus siglas en inglés) de Eurecat, Nil Álvarez.

Con el objetivo de revertir estos efectos, Bioresilmed también ha llevado a cabo acciones como la creación del Living Lab Ebre Bioterritori, un espacio pionero de cocreación y experimentación de estrategias de adaptación climática. En este sentido, se ha generado una comunidad de práctica con representantes de empresas pioneras en turismo regenerativo, agricultores, administración, entidades de conservación, científicos y ciudadanía, con la que se ha cocreado una propuesta de plan de acción para el fomento de la bioeconomía en el delta del Ebro, con una visión de transformación del territorio a 25 años.

El proyecto también ha desarrollado un sistema de monitorización ambiental semiautomático que permite obtener datos en tiempo real sobre la evolución de los hábitats, los cuales sirven para diseñar planes de adaptación y mitigación del cambio climático.

Durante el tiempo que lleva en marcha, Bioresilmed “ha contribuido a la restauración de humedales en el Delta del Ebro (Ullals de Panxa), a la reducción de emisiones de metano en los arrozales y al incremento de la captura de carbono en cultivos leñosos. También ha promovido prácticas agrícolas sostenibles que mejoran la biodiversidad y la calidad del suelo, así como programas de voluntariado y educación ambiental para concienciar a la ciudadanía”, añade el director de Soluciones Climáticas y Servicios Ecosistémicos de Eurecat.

El consorcio Bioresilmed, liderado por Eurecat, cuenta como socios con el Centro de Investigación Ecológica y Aplicaciones Forestales (CREAF, UAB), la Fundación Aland, la Fundación Catalunya La Pedrera, la Fundación Empresa y Clima (FEyC), SEO/BirdLife y la Universitat Rovira i Virgili. La Asociación AlVelAl colabora con la iniciativa y ha acogido pruebas piloto en su territorio.

El proyecto cuenta con la financiación de la Fundación Biodiversidad del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico en el marco del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia (PRTR), financiado por la Unión Europea – NextGenerationEU.