La descarbonización industrial es una prioridad para gobierno, empresas y agentes científico-tecnológicos, que se comprometen a trabajar conjuntamente para acelerar un proceso que tiene que permitir avanzar hacia la neutralidad climática y preservar la competitividad industrial y los puestos de trabajo asociados. Este es el mensaje principal de la jornada de descarbonización industrial que ha tenido lugar este lunes, organizada por la Universitat Rovira i Virgili (URV), el Instituto Catalán de Investigación Química (ICIQ), el centro tecnológico Eurecat y la Asociación Empresarial Química de Tarragona (AEQT), y que ha contado con la asistencia de unas 200 personas.

Precisamente, la URV, el ICIQ y Eurecat confluyen en este objetivo y por eso configuran un polo de ciencia, tecnología, innovación y formación de referencia para la descarbonización industrial. Emilio Palomares, director del ICIQ, la institución que ha acogido la jornada, y Josep Pallarès, rector de la URV, han reafirmado su compromiso en la investigación y la transferencia de conocimiento en este ámbito, y han destacado que la propia configuración de la jornada, con representantes de todos los sectores, demuestra que es a partir de la cooperación, cada cual desde su rol, que se superará el reto de la descarbonización industrial y la neutralidad climática.

Albert Castellanos, secretario de Empresa y Competitividad de la Generalitat de Catalunya, también ha destacado la importancia de asumir el reto de manera colectiva y del hecho que se lidere desde Tarragona, donde ya hay proyectos de descarbonización e hidrógeno renovable en marcha. “Hace falta que nos sumamos todos y con apertura de miras en cuanto a las soluciones. Se trata de frenar el calentamiento global, pero también de ser competitivos a nivel empresarial, lo cual se conseguirá apostando por la sostenibilidad y la eficiencia energética”, ha asegurado Castellanos, que ha valorado el papel de jornadas de trabajo, como la celebrada este lunes, que deriven en soluciones público-privadas. Castellanos ha hecho referencia también al Centro Catalán para la Descarbonización de la Industria, que ha definido como una “respuesta pragmática a los retos urgentes”, y al nuevo PERTE de la descarbonización previsto para septiembre, y ha reiterado el compromiso del gobierno catalán a ayudar a las empresas a hacer la transición ecológica.

Por su parte, Mireia Boya, directora general de Calidad Ambiental y Cambio Climático del gobierno catalán, ha subrayado que cumplir los compromisos marcados a nivel internacional en cuanto a la sostenibilidad es, por encima de todo, una oportunidad de ahorro, de mercado y, por lo tanto, de competitividad para las empresas. Boya ha apuntado que, hasta este 2023, ha habido una rebaja en las emisiones de CO₂ del 36%, “lo cual quiere decir que las empresas se han puesto las pilas”, pero que todavía queda camino para llegar al 63% de disminución el 2030 y a la neutralidad climática el 2050. La Ley de Cambio Climático, que el gobierno catalán está acabando de desarrollar, tiene que ser clave en este sentido. “Nos tenemos que involucrar todos, también la ciudadanía y el tejido empresarial, acompañados por el gobierno”, ha concluido.

Xavier López, director general Corporativo y de Operaciones de Eurecat, ha querido destacar “la importancia del trabajo en clave de ecosistema, de la Universidad, de los centros de investigación y tecnológicos y de la industria, cubriendo toda la cadena de valor hasta la implementación de soluciones industriales a gran escala”. En su opinión, otro factor relevante es reforzar la autonomía tecnológica de la industria del territorio porque se generen tecnologías.

Ignasi Cañagueral, presidente de la Asociación de Empresas Químicas de Tarragona (AEQT) y director de DOW en Tarragona, ha destacado la importancia de definir proyectos de captura, uso y almacenamiento de CO₂ para que la industria se mantenga competitiva, con un papel clave de las administraciones a través de ayudas y mecanismos. Cañagueral considera también que hay que avanzar en sintonía con la sociedad. “Queremos tener autonomía estratégica desde Tarragona para trabajar para Europa y contar con las mejores tecnologías, pero siempre con el apoyo social”, ha afirmado.

La directora del centro de investigación e innovación en CO₂ y H₂ de la Universidad Khalifa de Abu Dabi, Lourdes Vega, ha hecho una radiografía del presente y el futuro de la descarbonización industrial, en que ha dejado patente que en los últimos años se han detectado progresos en descarbonización, pero ha reiterado que hay todavía mucho margen de mejora. “Hay que hacer cambios radicales, con inversión y proyectos alentadores”, ha afirmado Vega, que ha destacado el papel que deben tener las energías renovables y la eficiencia energética junto a otros caminos que llevan a la descarbonización, como el hidrógeno, la captura de dióxido de carbono y la electrificación.

La jornada ha contado con dos mesas redondas, una sobre la perspectiva industrial de la descarbonización, y la otra sobre la perspectiva científico-tecnológica, y se ha completado con una visita a los laboratorios, plantas piloto y proyectos de I+D+I en desarrollo de la URV, el ICIQ y Eurecat.

Tarragona, polo de investigación

La jornada ha puesto en evidencia, por lo tanto, que el área de Tarragona se convierte en el epicentro de esta descarbonización industrial con dimensión catalana y europea. El ICIQ, Eurecat y la URV apuestan con más de 200 investigadores y tecnólogos que trabajan desde las ciencias experimentales, las ingenierías y las ciencias sociales en toda la cadena de valor, desde la ciencia básica a la aplicada, la escalabilidad industrial de la tecnología, y los proyectos conjuntos con las industrias de todos los sectores, entre ellas, las que configuran el hub químico más importante del sur de Europa.

La URV, el ICIQ y Eurecat cuentan con grupos de investigación de excelencia que trabajan en reactividad química, procesos sostenibles y energía, así como en la caracterización y reactividad dirigidas por los equipos investigadores. Han desarrollado tecnologías como membranas, adsorbentes, catalizadores y bioreactivos y disponen de reactores avanzados para producir productos químicos y combustibles sintéticos a partir de dióxido de carbono e hidrógeno renovable, de laboratorios para el desarrollo de soluciones circulares en productos y procesos. En definitiva, unos conocimientos e infraestructuras orientados a capacitar la industria catalana con soluciones tecnológicas que permitan descarbonitzar sus procesos productivos.