En el marco del Plan Clima, Barcelona prueba dos prototipos innovadores que combinan la generación de energía solar fotovoltaica con la creación de sombras estacionales en el espacio urbano, uno de los cuales es “OSMA. Sombra Solar Modular Adaptable”, presentada por Benito Urban y el centro tecnológico Eurecat.
Las estructuras, instaladas en el Campus Diagonal Norte de la Universitat Politècnica de Catalunya – BarcelonaTech (UPC), se testarán durante un año para analizar el comportamiento, la producción energética, la robustez y la capacidad de adaptar el sombreado y la exposición solar a las necesidades de cada época del año.
La iniciativa responde al reto impulsado por la Agencia Local de la Energía de Barcelona, de la mano de la Fundación Barcelona Innova, para encontrar soluciones innovadoras capaces de generar energía renovable y, a la vez, mejorar el confort térmico de los espacios públicos. El objetivo de este reto es avanzar simultáneamente en la transición energética y adaptar el espacio urbano a los episodios de calor.
Las propuestas seleccionadas son “OSMA. Sombra Solar Modular Adaptable”, presentada por Benito Urban y Eurecat, y “Sombra Viva. Refugios activos con energía solar para el bienestar comunitario”, desarrollada por el Instituto de Arquitectura Avanzada de Cataluña (IAAC), Esitec Energia y la Asociación Equal Saree.
En este sentido, OSMA propone un sistema modular que se puede adaptar a diferentes configuraciones urbanas y que prioriza la generación de energía a la vez que proporciona sombra durante los meses de más calor. La solución está formada por módulos basados en hexágonos regulares que pueden agruparse en diferentes configuraciones, con el objetivo de reducir el número de apoyos necesarios y facilitar la implantación en el espacio urbano.
Los módulos incorporan placas fotovoltaicas monocristalinas de tecnología vidrio-vidrio, capaces de generar energía y filtrar parte de la radiación solar. El sistema permite replegar y reorientar los elementos para dejar pasar la radiación solar cuando sea necesario, especialmente durante los meses de invierno.
La propuesta incorpora también materiales reciclados y reciclables y ha sido concebida para ofrecer una elevada resistencia ante el viento y las condiciones meteorológicas, a la vez que busca minimizar el impacto ambiental del conjunto.
Por otro lado, Sombra Viva plantea un refugio multifuncional que combina sombra, generación de energía solar, filtración del aire y usos comunitarios.
El sistema está formado por una estructura modular de madera que incorpora placas solares con capacidad de girar, de forma que se pueda optimizar la captación solar según la época del año. Los bastidores de las placas son móviles y permiten modificar la configuración del espacio para adaptar la sombra y la captación energética a las condiciones climáticas y a los usos previstos.
Los dos prototipos se testarán durante 12 meses en espacios de los campus de la UPC, concretamente en el Campus Diagonal Norte, para obtener datos sobre su funcionamiento en diferentes condiciones climáticas y a lo largo de las diferentes estaciones del año. La energía generada por los prototipos se destinará al autoconsumo de los edificios o equipamientos vinculados a las instalaciones. Esta acción se enmarca en el programa CampusLab, una iniciativa institucional de la UPC que conecta la investigación y el conocimiento con el aprendizaje del estudiante para transformar los campus en laboratorios vivos de sostenibilidad e innovación.
El reto, en el marco del Plan Clima, forma parte de la estrategia municipal para acelerar la generación de energía renovable en Barcelona e impulsar soluciones innovadoras que respondan a necesidades urbanas que todavía no tienen una respuesta consolidada en el mercado.
Las propuestas ganadoras fueron seleccionadas por un comité formado por representantes de la Agencia Local de la Energía de Barcelona, Barcelona Innova (BIT), el Ayuntamiento de Sant Adrià de Besòs, el Colegio de Ingenieros Industriales de Cataluña, la Unión Española Fotovoltaica de Cataluña y la Universitat Politècnica de Catalunya.
Cada equipo ha recibido una ayuda de hasta 50.000 euros, equivalente aproximadamente al 80% del gasto elegible del proyecto.
Una vez finalizado el periodo de pruebas, los datos obtenidos permitirán determinar el potencial de este tipo de estructuras para ser escaladas y replicadas en otros espacios de Barcelona, contribuyendo tanto a la generación local de energía renovable como a la mejora del confort térmico del espacio público.




