El centro tecnológico Eurecat coordina el proyecto europeo HYPIEND, una iniciativa internacional que impulsa un estudio dirigido a niños y niñas de 6 a 8 años, con el objetivo de entender y prevenir el impacto de los disruptores endocrinos sobre el desarrollo infantil y contribuir a reducir la exposición a estos compuestos químicos que alteran el sistema hormonal.

Tal como explica la coordinadora técnica del proyecto e investigadora de la Unidad de Nutrición y Salud de Eurecat, Noemí Boqué, “estos compuestos químicos, presentes en productos cotidianos como alimentos, juguetes o productos de limpieza, pueden interferir en el sistema hormonal y afectar el desarrollo metabólico, reproductivo y tiroideo de los niños, lo que se ha relacionado con el desarrollo de una pubertad precoz”. Por este motivo, Noemí Boqué destaca la importancia de “prevenir y educar sobre la exposición a los contaminantes químicos que pueden afectar su desarrollo”.

En el marco del proyecto HYPIEND también se impulsa otro estudio que analiza cómo estos disruptores endocrinos pueden alterar el sistema hormonal de las mujeres embarazadas y de los bebés durante los primeros dieciocho meses de vida, al tiempo que valida la eficacia de una estrategia para minimizar su exposición. Actualmente, el estudio está en marcha y se buscan voluntarias. En Cataluña se espera contar con más de 135 mujeres embarazadas y sus bebés.

Una iniciativa educativa con familias y escuelas

Con este objetivo, el proyecto evalúa una estrategia educativa para reducir la exposición a disruptores endocrinos mediante acciones de sensibilización y cambio de hábitos.

El estudio dirigido a niños de 6 a 8 años, que tendrá una duración de más de dos años, llevará a cabo una intervención que combina acciones educativas en las escuelas, talleres para padres y madres y actividades prácticas para reducir la exposición a estos compuestos. La investigación se está llevando a cabo en paralelo en Bélgica y España con la participación de más de 700 niños. En concreto, en Cataluña participan más de 350 niños de 17 escuelas de las comarcas del Barcelonès Nord, el Maresme, el Vallès Oriental y el Alt Pirineu.

El proyecto pone en marcha iniciativas como formaciones específicas para el personal docente, actividades para promover la implementación de hábitos sostenibles en las aulas y una evaluación de la reducción del uso de plástico en comedores escolares.

Además, las familias participarán en cuatro talleres durante el primer año, en los cuales aprenderán a identificar y reducir fuentes de exposición en casa, como el uso de envases alimentarios de plástico, productos cosméticos o la ventilación de espacios interiores.

Herramientas digitales para la sensibilización y la prevención

En el marco del proyecto, Eurecat ha desarrollado una herramienta digital a través de la cual las familias y los centros educativos que participan en el estudio reciben información y recomendaciones prácticas sobre cómo minimizar el contacto con estas sustancias.

La plataforma, accesible para las familias mediante una aplicación móvil, “ofrece consejos personalizados sobre hábitos saludables y prevención ambiental, e integra contenidos formativos, materiales interactivos y seguimiento, con el objetivo de fomentar cambios sostenibles en el día a día de las familias”, detalla la responsable de la línea de Digital Health de Eurecat, Silvia Orte.

La herramienta permite hacer un seguimiento de los hábitos familiares y compartir recursos educativos, reforzando el aprendizaje entre sesiones. Su diseño se basa en el modelo Health Action Process Approach (HAPA), que combina conocimiento, motivación y acción para facilitar la adopción de cambios de comportamiento.

Aplicación de ciencias ómicas para analizar los resultados

Para evaluar la efectividad de la intervención, se recogerán muestras de orina de los niños participantes en varios momentos a lo largo del estudio, para medir la presencia de un amplio abanico de disruptores endocrinos procedentes de plásticos, cosméticos, alimentos e incluso del agua de consumo.

Este análisis será realizado por la Unidad de Ciencias Ómicas de Eurecat, que aplicará métodos avanzados para identificar y cuantificar estos compuestos. “Desarrollar y aplicar nuevos métodos para detectar estas sustancias en muestras biológicas es esencial, dada su diversidad y los niveles extremadamente bajos, que, aunque casi indetectables, sí tienen un impacto real en el metabolismo y, especialmente, en el sistema neuroendocrino”, explica el investigador de la unidad Salvador Fernández.

Para este estudio, se aplicarán técnicas basadas en espectrometría de masas de alta sensibilidad, complementadas con análisis a escala ómica para comprender mejor cómo afectan los disruptores endocrinos al cuerpo. Estos análisis incluirán la evaluación de la microbiota intestinal, los perfiles hormonales y los cambios epigenéticos en muestras de sangre.

El objetivo “es identificar biomarcadores de exposición no invasivos que puedan facilitar estudios futuros y ayudar a evaluar tanto la exposición como los efectos fisiológicos sin depender exclusivamente de los análisis de orina, que requieren mucho trabajo y solo reflejan la exposición actual, pero no el impacto acumulado de los disruptores endocrinos”, detalla la investigadora de la unidad Dorota Komar.

Paralelamente, se llevarán a cabo cuestionarios de salud, hábitos y alimentación, que permitirán identificar posibles cambios en el desarrollo puberal y en el estilo de vida.

Hacia entornos más saludables para la infancia

Con este estudio, HYPIEND “contribuye a generar evidencia científica sobre la relación entre la exposición ambiental y la salud infantil, al tiempo que impulsa acciones educativas y preventivas para promover entornos más seguros y saludables para los niños”, destaca el director del Área de Biotecnología de Eurecat, Antoni Caimari.

El objetivo es, según Antoni Caimari, “demostrar que una estrategia educativa integral y sostenida puede reducir significativamente los niveles de exposición a los disruptores endocrinos en niños en edad escolar”, y añade que “la combinación de intervenciones escolares y familiares con soluciones digitales innovadoras sitúa el proyecto como una iniciativa de referencia en la investigación aplicada a la salud ambiental infantil”.

Este estudio, que se lleva a cabo dentro del marco del proyecto HYPIEND, ha sido liderado en Cataluña por la Unidad de Salud Ambiental Pediátrica del Hospital Germans Trias i Pujol y el Instituto de Investigación Germans Trias i Pujol (IGTP), con la colaboración del Ayuntamiento de Badalona y, en Bélgica, por la Universidad de Lieja y Sciensano.

El proyecto, que dispone de un presupuesto de 7 millones de euros, agrupa equipos con experiencia en toxicología computacional, bioquímica y biología molecular, nutrición humana, ciencias ómicas, epidemiología y salud digital, y aplicará técnicas avanzadas de espectrometría de masas para detectar los compuestos químicos incluso en concentraciones muy bajas, así como técnicas de reconocimiento y cambio de conducta para promover acciones que mitiguen la exposición ambiental.

El consorcio HYPIEND está formado por un total de 14 socios de 8 países europeos. Junto con el centro tecnológico Eurecat, que coordina el proyecto, participan el Instituto de Investigación en Ciencias de la Salud Germans Trias i Pujol (IGTP-CERCA), la Universidad de Granada, ProtoQSAR y HULAFE – Instituto de Investigación Sanitaria La Fe; la Universidad Stichting Radboud (SRU), de los Países Bajos; Sciensano, la KU Leuven y la Universidad de Lieja (ULIEGE), de Bélgica; Kungliga Tekniska Hoegskolan (KTH), de Suecia; el Centro de Formación Médica de Postgrado (CMKP), de Polonia; y Enco SRL, de Italia. Además, cuenta también con la participación del King’s College London, de Reino Unido, y de la Universidad de Ginebra, de Suiza.