El centro tecnológico Eurecat trabaja con la atomización centrífuga para recuperar y valorizar las materias primas críticas (CRMs) que se encuentran en residuos metálicos. Con este proceso, la planta piloto del centro permite producir polvo metálico útil para procesos productivos que lo utilizan como materia prima.
«Se trata de un método con muy pocas etapas para convertir el metal en un formato considerado residuo a un nuevo formato, en forma de polvo, que se puede utilizar en las tecnologías de pulvimetalúrgia o fabricación aditiva», explica el investigador de la Unidad de Materiales Metálicos y Cerámicos, Jordi Pijuan.
El proceso consiste en fundir el metal en un crisol y dejarlo caer sobre un disco que gira a alta velocidad. Cuando el metal contacta con el disco, se pulveriza mediante la fuerza centrífuga, formando gotas que una vez solidifican se convierten en partículas de polvo altamente esféricas. Las partículas tienen una superficie lisa y carecen de satélites, lo que mejora significativamente la fluidez del polvo.
El proyecto de Recuperación y valorización de materias primas críticas (CRMs), en el que también trabaja la Unidad de Residuos, Energía e Impacto ambiental (WEEI) y la de Advanced Manufacturing Systems, ha estudiado la viabilidad de convertir restos metálicos provenientes de mecanizado y también de imanes de neodimio.
“El proyecto ha servido para validar el concepto. Los siguientes pasos son seguir con el escalado de la tecnología y la mejora en la estabilidad del proceso, así como en la calidad del producto final”, señala Jordi Pijuan.
La planta de Eurecat permite producir polvo personalizado bajo demanda ya sea con materia prima de elevada pureza oa partir de residuos metálicos para su valorización. Esta solución va dirigida a todas aquellas que disponen de residuos en forma de metal y que necesitan que éste pueda reintroducirse en su proceso productivo.