El Castillo de Montjuïc acoge la exposición “La línea de costa de Barcelona”, organizada por el Instituto de Cultura de Barcelona (ICUB) y producida por ALS y el centro tecnológico Eurecat, que a través de una experiencia interactiva explica la evolución del litoral barcelonés a partir de la relación de los humanos con el mar.

El equipo especializado en cultura y museografía del departamento de Consultoría de Eurecat se ha encargado de la idea original, de los contenidos y de la coordinación técnica del proyecto, que se podrá visitar hasta el 13 de junio de 2021.

La muestra, ubicada en las salas 18 y 19 del Castillo de Montjuïc y comisariada por el historiador y geógrafo Santiago Riera, se divide en cuatro ámbitos en los que el visitante viaja a espacios temporales diferentes y descubre dónde se encontraba la línea de costa en cada período histórico y cómo los habitantes de la zona interactuaban con el mar.

“La línea de costa de Barcelona” es una exposición con un alto componente experiencial, que utiliza diferentes lenguajes, tecnologías y formatos visuales, sonoros, audiovisuales y luminosos para explicar y escenificar el contenido. Está pensada para ser experimentada con tecnología touchless, mediante un sistema de interactividad situado en el suelo presente a lo largo de todo el recorrido, de forma que el visitante activa los diversos contenidos sin entrar en contacto con ninguno de los elementos de la muestra, respetando así la normativa establecida en contra de la COVID-19.

En cada parada del recorrido, la relación entre los humanos y el mar se visualiza mediante una línea de luz que representa la línea de costa. La posición del visitante respecto a esta línea indica la relación que los habitantes de ese periodo tenían con el mar. En un primer momento la línea era un límite; con el tiempo se convirtió en una puerta abierta al mundo, hasta la actualidad donde la costa está hecha a medida de los intereses humanos.

El primer ámbito introduce el concepto de línea de costa a partir de un texto dinámico que discurre en paneles de texto luminosos acompañados de un juego de luces, sincronizado con un paisaje sonoro que recuerda al mar.

A continuación, el visitante avanza hacia el siguiente ámbito para descubrir cómo la geografía de la llanura de Barcelona y, en especial la zona de la costa, ha evolucionado a lo largo de los años. Se explica a través de una narración y de una proyección que va dibujando sobre la llanura de Barcelona la evolución de la línea de costa.

En la segunda sala, el visitante se adentra en la línea de la costa como puerta de entrada y salida. Una cortina separa el espacio en dos para representar esta permeabilidad entre la tierra y el mar. Una combinación de pantallas es la encargada de explicar cómo evoluciona la costa en una ciudad donde la relevancia del puerto tiene un impacto directo en el desarrollo de la ciudad.

En la parte final del recorrido, mediante una serie de fotografías presentadas sobre una estructura que recuerda a los espigones, se muestra la transformación más reciente del litoral, motivada por los intereses y las necesidades de los humanos en relación con la costa. Se presenta tal como se conoce en la actualidad, con ejemplos de emplazamientos como la Playa de la Barceloneta, el recinto del Fòrum, el Puerto Olímpico, el Puerto de Barcelona o el Aeropuerto Josep Tarradellas Barcelona – El Prat, entre otros.

A partir de un recorrido histórico por la transformación de la línea de costa de Barcelona, ​​la muestra deja espacio para la reflexión ante una nueva etapa que se abre marcada por el calentamiento global y los retos que genera en el ámbito de la sostenibilidad.