Es necesaria una apuesta firme por la industria en Cataluña, en todas sus etapas, que nos permita avanzar hacia una industria competitiva, de proximidad, reconfigurando cuando proceda las cadenas de suministro, reduciendo las dependencias de terceros y mejorando la autonomía estratégica; esto permitiría crear puestos de trabajo y generar mayor valor y bienestar para la sociedad. Este modelo de industria local, de alto valor, supone un progreso económico y social para el país, pero debe realizarse con una perspectiva y dimensiones europeas, así como desde una visión global.
Podemos confirmar que este planteamiento ha quedado de manifiesto en el primer Congreso Eurecat, que ha reunido voces altamente especializadas del ecosistema de la innovación, la empresa y la tecnología y con el que estrenamos un nuevo evento en nuestro calendario, en sintonía con nuestra visión de aportar distintos ángulos de análisis para identificar las necesidades, riesgos, oportunidades y factores que ayuden al crecimiento de la competitividad y a establecer las prioridades para las propias empresas, administraciones y agentes del ecosistema de innovación. Celebrado con el lema ‘El futuro de nuestra industria’, el programa de esta primera edición del Congreso Eurecat se ha centrado en el potencial del tejido industrial catalán para generar alto valor añadido, en el papel de la innovación para reducir los riesgos derivados del cambio climático y en los retos y oportunidades de la aplicación de la inteligencia artificial en la empresa.
El congreso ha evidenciado que el fortalecimiento de la industria catalana es un deseo y un objetivo complejo, que requiere trabajo en equipo, continuado, coordinado y en la misma dirección. En este punto, se ha visto que es fundamental realizar un esfuerzo para que la industria local sea más competitiva, más avanzada tecnológicamente e invierta más en innovación tecnológica, buscando al máximo la colaboración público-privada, aprovechando el apoyo del ecosistema de innovación, centros tecnológicos, universidades y otras empresas, siguiendo el modelo de innovación abierta.
Una de las ideas más repetidas durante el congreso ha sido la importancia fundamental de la industria, porque crea riqueza y ayuda a la redistribución de sus beneficios en el conjunto de la sociedad. Esta correlación entre industria y la prosperidad de un país se traduce en la creación de empleo, con salarios más elevados que los de otros sectores y con mayor resiliencia.
En este contexto, queda claro que los fondos europeos Next Generation son una oportunidad única que es necesario aprovechar, para actuar sobre los factores que creen tejido industrial, en especial en los ámbitos donde tengamos buenas oportunidades, entre los que figuran palancas clave para el progreso y la competitividad, como la sostenibilidad y la inteligencia artificial.
Para avanzar en esta dirección, desde Eurecat estamos firmemente comprometidos en sumar para el impulso a una reindustrialización sostenida en el tiempo y fundamentada en la innovación y el uso de la tecnología, en un escenario en el que se ha evidenciado la importancia estratégica de la industria a nivel internacional y donde son clave los cambios en los hábitos de consumo marcados por la concienciación medioambiental. Estoy convencido de que este enfoque abrirá la puerta a nuevos horizontes muy interesantes desde el punto de vista de la innovación tecnológica y que el año que estamos a punto de empezar nos permitirá profundizar en este enfoque como palanca para el progreso que todos queremos, con la sostenibilidad del planeta y el bienestar de las personas como eje central.
Daniel Altimiras
Presidente de Eurecat