La necesidad de impulsar ciudades inteligentes más eficientes en cuanto al uso de recursos energéticos ya la planificación de la movilidad urbana toma cada vez más importancia en el debate sobre el futuro de las ciudades.

Para orientar y apoyar a las administraciones locales en el reto del desarrollo de tecnologías inteligentes, Eurecat ha elaborado una Hoja de ruta para convertirse en una Smart City. El documento proporciona información concreta sobre las actuaciones a seguir para implementar la estrategia de ciudad inteligente (Smart City) en un municipio según un modelo de madurez que permite a cada ciudad orientar las acciones que debe desarrollar según el momento en que se encuentra en el camino hacia la adopción de dichas tecnologías. Esta hoja de ruta se presentó durante la última edición del Smart City Expo celebrada en Barcelona y ha sido elaborado para la Dirección General de Telecomunicaciones y Sociedad de la Información. El documento se ha desarrollado en el marco de la estrategia SmartCat impulsada por la Generalitat para convertir Catalunya en una región inteligente.

Seis ámbitos para convertirse en una Smart City

La guía propone seis puntos de actuación para desarrollar las ciudades inteligentes:

1. Estrategia: la clave para ordenar y priorizar las actuaciones asociadas al desarrollo de la ciudad inteligente. Debe dar respuesta a las necesidades que tenga el municipio y debe estar alineada con la visión y el modelo de ciudad que se desea a medio y largo plazo.

2. Organización, gobernanza y relación con terceros: Es necesario redefinir las
relaciones dentro del ayuntamiento, con los proveedores y con las otras administraciones locales y supramunicipales para establecer elementos organizativos transversales que permitan una visión global y coordinada entre áreas.

3. Procesos y entrega de servicios: Los consistorios deben pasar de un modelo basado en la gestión de recursos a un modelo basado en la gestión de la calidad del servicio.

4. Tecnología: Es el elemento que permite capturar y gestionar volúmenes de datos cada vez mayores, de forma ágil y automatizada. La toma de decisiones en tiempo real debe ser posible mediante una plataforma tecnológica de ciudad inteligente.

5. Datos: Los datos forman el activo del municipio sobre el que gira toda la estrategia de la ciudad inteligente. La apertura de datos es un elemento que incentiva la innovación y la economía local y que se traduce en la aparición de servicios nuevos o mejores, basados ​​en la información y el conocimiento del municipio.

6. Participación ciudadana y empresarial: el éxito de este cambio de modelo pasa por la participación de la sociedad, es decir, conseguir su implicación en este proceso de transformación. Para hacerlo posible la Administración debe adoptar un modelo mucho más proactivo

La guía establece para cada ámbito cinco niveles de intensidad en la adopción de la ciudades inteligentes y seis ejes de trabajo. El conjunto permite recoger y ordenar los diferentes hitos que hay que conseguir de una manera gradual y proporciona una hoja de ruta útil para convertirse en una Smart City.

Otro de los apartados destacados en esta hoja de ruta se refiere a la búsqueda de financiación en el actual escenario de recursos económicos limitados por parte de la administración. Se recomienda el impulso mediante modelos de colaboración público-privados, ya que permiten a la Administración aprovecharse vez de la eficiencia y la innovación del sector privado, del acceso a la financiación para el desarrollo del nuevo proyecto, y de la liberación de fondos públicos para el resto de programas de la Administración.

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