¿Cómo puede la inteligencia artificial ayudar a una persona con discapacidad intelectual a comunicarse mejor? ¿De qué manera puede facilitarle la movilidad, la toma de decisiones o una vida más autónoma? ¿Y qué riesgos plantea el uso de estas tecnologías cuando entran en juego cuestiones como la privacidad, los sesgos, la seguridad o la sustitución de decisiones?

Estas son algunas de las preguntas que centrarán el congreso “La Discapacidad Intelectual y del Desarrollo en la era de la IA. La tecnología como motor de una sociedad más inclusiva”, que tendrá lugar este jueves 1 de octubre en el Centro de Congresos del TecnoCampus de Mataró.

La jornada está impulsada por la Fundació Maresme, entidad de referencia en el ámbito de la discapacidad intelectual y del desarrollo, y el centro tecnológico Eurecat, con la colaboración del Ayuntamiento de Mataró, dentro de la iniciativa “Mataró, Capital Española de la Economía Social 2026”.

De hablar del futuro a conocer qué está pasando ya

El congreso quiere acercar dos ámbitos que no siempre han avanzado de la mano: el desarrollo tecnológico y las necesidades, derechos y aspiraciones de las personas con discapacidad intelectual y del desarrollo.

Durante la mañana, se presentarán aplicaciones y experiencias vinculadas a la comunicación, la movilidad, el apoyo a la toma de decisiones, la salud o la autonomía en la vida cotidiana y se abordará también el papel del ecosistema de innovación —universidades, centros tecnológicos, empresas, administraciones y entidades sociales— en el desarrollo de soluciones más accesibles e inclusivas.

La jornada dedicará también una parte importante a la gobernanza y la ética: qué límites hay que plantear, cómo garantizar los derechos de las personas y cómo evitar que la irrupción de la IA genere nuevas formas de exclusión.

Incorporar a las personas desde el principio

Uno de los planteamientos de fondo del congreso es que la inclusión no puede llegar después de la tecnología. En un momento en que la inteligencia artificial evoluciona a gran velocidad, Fundació Maresme y Eurecat proponen incorporar a esta conversación a las personas con discapacidad intelectual y del desarrollo, las familias y los profesionales, junto a tecnólogos, investigadores, empresas y administraciones.

La inteligencia artificial y la innovación tecnológica serán fundamentales para lograr una sociedad más inclusiva y con mayor calidad de vida. El desarrollo de nuevos servicios y soluciones tiene que realizarse de forma conjunta entre los expertos tecnológicos y los usuarios. No se trata solo de preguntarse qué será capaz de hacer la tecnología, sino también qué necesidades detectan las personas, qué oportunidades ven, qué les preocupa y qué límites consideran necesarios.

Una mirada a los próximos 60 años

El congreso se enmarca en el 60.º aniversario de la Fundació Maresme y planteará también una mirada de largo recorrido: si en seis décadas han cambiado profundamente los modelos de atención, los derechos y la participación social de las personas con discapacidad intelectual, ¿qué papel puede tener la tecnología en las próximas décadas? ¿Y cuál debe ser la colaboración entre los agentes públicos y privados del ecosistema?

La jornada reunirá a personas expertas del ámbito social, tecnológico y académico, experiencias aplicadas y voces vinculadas directamente a la discapacidad, con el objetivo de poner en común conocimiento y contribuir a dibujar una posible hoja de ruta.

El congreso se celebrará el 1 de octubre, de 9.15 a 13.30 h, en el Centro de Congresos TecnoCampus de Mataró. La inscripción es gratuita y abierta a profesionales, entidades, empresas, administraciones, familias, personas con discapacidad y ciudadanía interesada.

Más información: https://eurecat.org/calendari/congres-discapacitat-intellectual-era-ia/

Inscripciones: https://eurecat.tfaforms.limpio/5202970