El proyecto europeo IMPETUS, coordinado por el centro tecnológico Eurecat, ha lanzado una encuesta pública abierta a empresas, entidades locales, industria, organizaciones y ciudadanía, para hacerlos partícipes de la propuesta y evaluación de soluciones efectivas para aumentar la capacidad del litoral catalán para adaptarse a los impactos del cambio climático.

Esta encuesta ofrece la oportunidad de plantear y compartir ideas para influir en el resultado de las soluciones y acciones de adaptación y mitigación del clima que se implementen, en la línea de acelerar la respuesta de Europa al cambio climático.

En este proyecto, Eurecat, el Departamento de Acción Climática, Alimentación y Agenda Rural (DACC) de la Generalitat de Catalunya, la Universitat Rovira i Virgili (URV), la Universitat de Girona (UdG), la empresa Lobelia Earth y el IUCN Centre of Mediterranean Cooperation lideran el trabajo para establecer la transformación de los compromisos climáticos en acciones en el caso concreto de la costa catalana como caso de estudio.

Esta iniciativa tiene el objetivo “de acercar el proyecto a la ciudadanía, crear una red de colaboración y generar soluciones para el futuro y, por eso, invitamos a cualquier persona que tenga interés o conocimiento sobre el cambio climático y sus impactos locales a contribuir a poner en marcha este trabajo”, afirma el coordinador técnico de IMPETUS e investigador de la Unidad de Inteligencia Artificial Aplicada de Eurecat, Aitor Corchero.

Punto de acceso vulnerable

La costa catalana es representativa de una de las siete regiones biogeográficas de Europa donde se probarán e implementarán soluciones innovadoras que generen resiliencia al cambio climático, junto con Letonia, Grecia, Italia, Alemania, Noruega y los Países Bajos.

La costa catalana cuenta, en sus 900 km, con una amplia diversidad de sistemas geográficos y de biodiversidad que proporcionan varios servicios ecosistémicos. Según el director científico del Centro en Resiliencia Climática y jefe de la Línea de Cambio Climático de Eurecat, Carles Ibáñez, el litoral catalán “es representativo de otras regiones costeras y del Mediterráneo y se convierte en una zona vulnerable y al límite, ya que reúne una fuerte urbanización, turismo, agricultura, infraestructuras e industrias críticas, esto es, la coexistencia de factores naturales y sociales, actividades e intereses económicos de elevada relevancia”.

Además, “las predicciones climáticas indican que se agravarán los problemas existentes en cuanto a la disponibilidad de agua, la pérdida de biodiversidad, las inundaciones y la salinización de los acuíferos”, añade el director de la Unidad de Agua, Aire y Suelos de Eurecat, Xavier Martínez Lladó.

La participación, parte de la solución del cambio climático

La participación en la encuesta del caso del litoral catalán ofrecerá a la ciudadanía, las empresas, la industria, los medios de comunicación y los representantes de la sociedad civil oportunidades de participar en diferentes actividades con equipos de investigación multidisciplinares y responsables de políticas ambientales, con el objetivo de establecer un esfuerzo cooperativo más permanente en Cataluña.

Las soluciones exitosas podrían influir en la elaboración de políticas locales y ser ejemplo para otros territorios españoles o europeos, ayudar a las comunidades a ser más resilientes y adaptarse a los impactos del cambio climático.

Organizaciones locales, enfoque local

Eurecat coordina el proyecto y lidera las actividades relacionadas con el espacio de demostración costero, así como el desarrollo de tecnologías digitales para crear estrategias óptimas de adaptación al clima.

Por su parte, la Oficina Catalana del Cambio Climático del DACC participa en el desarrollo de actividades, aportando experiencia en la evaluación de políticas y contribuyendo a un diálogo efectivo y permanente, tanto a nivel local como supramunicipal.

Por lo que respecta a las universidades, la URV se centra en acciones innovadoras relacionadas con soluciones socioeconómicas para el turismo sostenible y la UdG lidera el trabajo de conservación, restauración y recuperación de espacios dunares y participa en la gobernanza del proyecto.

Lobelia Earth, que es una empresa con sede en Barcelona especializada en tecnología de satélite, inteligencia computacional y visualización de datos para la acción climática, evalúa y analiza los riesgos climáticos y extrae información de los datos de satélite sobre el aire, el suelo, el agua y los recursos marinos.

Por último, el IUCN Centre of Mediterranean Cooperation, situado en Málaga, se encarga de evaluar qué ocurrirá con la biodiversidad de los ecosistemas litorales, en zonas vulnerables de la costa catalana frente a un escenario de cambio climático.

Convertir los compromisos climáticos en acción

Financiado por el programa de investigación e innovación Horizon 2020 de la Unión Europea en la convocatoria Green Deal, IMPETUS tiene el objetivo de convertir los compromisos climáticos en acciones tangibles y urgentes para proteger a las comunidades y el planeta. El consorcio del proyecto está formado por 32 organizaciones de nueve países europeos.

El programa de cuatro años forma parte de un conjunto más amplio de proyectos que apoyan las ambiciones de la Unión Europea de convertirse en el primer continente climáticamente neutro del mundo en 2050. IMPETUS trabaja en estrecha colaboración con los proyectos hermanos de cambio climático REGILIENCE, ARSINOE y TransformAr.